¿De dónde viene Halloween? El origen de los disfraces, las calabazas y el “dulce o travesura”
13 de octubre de 2026
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Cada 31 de octubre, calles y casas se llenan de disfraces, de calabazas iluminadas, de niños que piden dulces de puerta en puerta, pero detrás de esas costumbres hay una historia larga, con raíces en antiguas fiestas celtas, tradiciones cristianas medievales y migraciones que llevaron estas prácticas de un continente a otro. Conocer ese recorrido ayuda a entender por qué celebramos como celebramos y también a separar los datos comprobados de los mitos que suelen repetirse cada año.
Los antecedentes de Halloween, desde Samhain hasta la víspera de Todos los Santos
La explicación más citada sitúa el origen de Halloween en Samhain, una fiesta de los pueblos celtas, la Enciclopedia Britannica señala que Halloween evolucionó a partir de este antiguo festival celta irlandés, que celebraba el año nuevo celta. Se asociaba con el fin de la cosecha y la llegada del invierno.
El nombre, sin embargo, viene de la tradición cristiana, Halloween es una contracción de la expresión inglesa para la víspera de Todos los Santos, y forma parte de un período dedicado a recordar a los difuntos que sigue con el Día de Todos los Santos, el 1 de noviembre, y el de los Fieles Difuntos, el 2 de noviembre.
Conviene matizar algo que suele simplificarse, Halloween no es una copia directa de Samhain, es el resultado de siglos de mezcla entre costumbres celtas, celebraciones cristianas y tradiciones populares que cambiaron según el lugar y la época, y que siguen transformándose hasta hoy.
El origen de los disfraces, las máscaras y los recorridos de casa en casa
Los disfraces tienen antecedentes antiguos, durante Samhain, según los relatos históricos más difundidos, los celtas usaban disfraces hechos con pieles y cabezas de animales, y practicaban rituales para adivinar la suerte, estas prácticas estaban ligadas a creencias sobre el mundo de los espíritus.
Con la llegada del cristianismo, algunas de esas costumbres se transformaron, en distintas regiones de Europa, las celebraciones de comienzos de noviembre incluyeron fogatas, desfiles y personas disfrazadas de santos, ángeles y demonios, una mezcla de lo religioso con lo festivo.
Los recorridos de casa en casa también tienen raíces europeas, en Escocia e Irlanda existía una tradición en la que los jóvenes se disfrazaban y recibían ofrendas de distintas casas. Combinaba disfraz, visita y recompensa, tres elementos que hoy reconocemos fácilmente en Halloween, aunque con un sentido muy distinto.
Cómo nació la tradición de pedir dulces y la expresión “dulce o travesura”
La costumbre de pedir algo de casa en casa tiene un antecedente medieval conocido como souling, las personas recorrían los hogares pidiendo comida a cambio de oraciones por los difuntos de cada familia, lo que conecta la práctica con las fechas religiosas de comienzos de noviembre.
Con el tiempo, la costumbre pasó a los niños, cruzó el océano con los migrantes irlandeses y escoceses que se instalaron en Estados Unidos, allí, entre 1920 y 1950, esas antiguas tradiciones se revivieron y comenzaron a tomar la forma que conocemos hoy en los vecindarios.
La expresión tiene un origen menos claro, HISTORY reconoce que no se sabe dónde ni cuándo se acuñó la frase “trick or treat”, pero que la costumbre ya estaba firmemente instalada en la cultura popular estadounidense en 1951, cuando apareció en la tira cómica Peanuts. En español se tradujo como “dulce o travesura”.
De los nabos a las calabazas: el origen de las linternas de Halloween
Las calabazas talladas son quizás el símbolo más reconocible de Halloween, pero no siempre fueron calabazas, en Irlanda y otras zonas de las islas británicas se tallaban caras en nabos u otros vegetales, que se iluminaban por dentro y se colocaban en ventanas o puertas.
El nombre en inglés, jack-o’-lantern, también tiene origen en el folclore, HISTORY explica que proviene de un cuento popular irlandés sobre un hombre llamado Stingy Jack, condenado a vagar en la oscuridad con una pequeña luz, la historia se transmitió de generación en generación junto con la costumbre de tallar vegetales.
El cambio de nabo a calabaza ocurrió al otro lado del Atlántico, los inmigrantes irlandeses encontraron en Estados Unidos una calabaza más grande, fácil de tallar y abundante en otoño. Con el tiempo reemplazó a los vegetales originales y se volvió parte central de la decoración de Halloween en todo el mundo.
Cómo la celebración viajó, cambió y se adaptó hasta llegar a Chile
Estados Unidos fue clave en la forma actual de Halloween, HISTORY explica que los nuevos inmigrantes, especialmente los millones de irlandeses que huían de la Gran Hambruna, ayudaron a popularizar la celebración a nivel nacional. Con los años, la fiesta pasó a dirigirse sobre todo a los niños.
Desde allí, el cine, la televisión y el comercio llevaron estas costumbres a muchos países, incluido Chile, aquí, Halloween convive con otras fechas cercanas, como el Día de las Iglesias Evangélicas y Protestantes del 31 de octubre o el Día de Todos los Santos del 1 de noviembre.
Por eso, cada familia decide cómo celebrarlo, en muchos barrios, las fiestas de disfraces, los recorridos por condominios y las decoraciones en casa se han vuelto habituales. Conocer el origen de estas tradiciones permite disfrutarlas con más contexto y elegir las costumbres que tienen sentido para cada hogar.