¿Qué estás buscando hoy?
Supermercado Todo lo que necesitas para tu despensa, ¡y más!

Mundo Lider Miles de productos de tecnología, hogar y deportes

Cómo hacer que tu perro deje de morder muebles y zapatos

14 de agosto de 2026

3 min. de lectura

Que un perro muerda muebles, zapatos u otros objetos de la casa es una situación bastante común, sobre todo cuando es cachorro o cuando todavía no aprende bien qué puede morder y qué no. Aun así, que sea frecuente no significa que haya que resignarse a ese hábito.

En este articulo revisaremos por qué puede pasar, qué cosas conviene mirar en la rutina del perro y qué medidas suelen ayudar a redirigir esa conducta de una forma más ordenada y consistente.

Primero, trata de entender qué puede estar pasando

No todos los perros muerden por la misma razón. En algunos casos influye la etapa de dentición, en otros el aburrimiento, la falta de actividad, la ansiedad o simplemente el acceso fácil a objetos que les resultan atractivos para explorar con la boca.

Por eso, antes de corregir, conviene observar cuándo ocurre más: si pasa cuando se queda solo, cuando tiene mucha energía acumulada o cuando hay zapatos, cojines o muebles siempre al alcance. Ese contexto ayuda bastante a elegir mejor cómo abordar el problema.

Dale alternativas seguras para morder

Una de las medidas más útiles suele ser ofrecer juguetes adecuados para morder, según el tamaño, la fuerza y la etapa del perro. No se trata solo de distraerlo un rato, sino de mostrarle con más claridad qué objetos sí están disponibles para esa conducta.

También puede ayudar rotar los juguetes y no dejar todo siempre a la vista de la misma forma. Cuando el perro encuentra opciones que le resultan interesantes y apropiadas, es más fácil redirigir la atención lejos de muebles o zapatos.

Movimiento, juego y rutina también hacen una diferencia

Muchos perros necesitan más actividad física y mental de la que a veces se les ofrece en el día a día. Paseos, juego, exploración y momentos de interacción pueden ayudar a bajar el exceso de energía que después termina saliendo en forma de conductas destructivas.

La intensidad y duración de esa actividad no será igual para todos los perros, por eso conviene ajustarla a su edad, tamaño y nivel de energía. Más que agotarlo, la idea es que tenga una rutina que lo ayude a mantenerse más equilibrado.

Redirige con constancia y evita castigos que empeoren la situación

Cuando el perro muerde algo que no corresponde, suele funcionar mejor interrumpir, redirigir y reforzar la alternativa correcta que castigar de forma brusca. Si toma un zapato, por ejemplo, el objetivo es retirarlo y mostrarle qué sí puede morder, de manera consistente y sin volver el momento más estresante.

En este tipo de aprendizaje, la repetición importa mucho. Mientras más claro sea el mensaje entre lo permitido y lo que no, más fácil será que el perro vaya entendiendo el límite. Los cambios no siempre son inmediatos, pero la constancia sí suele marcar diferencia.

Si hay ansiedad o estrés, mira también el entorno

En algunos perros, esta conducta puede relacionarse con ansiedad, tensión o dificultad para quedarse solos. Cuando eso pasa, no basta con esconder los zapatos: también puede ser necesario revisar la rutina, los tiempos de ausencia y qué tan cómodo o seguro se siente el perro en casa.

Dejarle un espacio tranquilo, una rutina más predecible y actividades que lo mantengan ocupado puede ayudar en algunos casos. Si la conducta es muy intensa, aparece con mucha frecuencia o viene acompañada de otras señales, conviene mirar la situación con más atención y buscar orientación profesional si hace falta.

La idea no es solo que deje de morder, sino enseñarle mejor

Más que pensar solo en cómo evitar que muerda algo, conviene enfocarse en enseñarle qué sí puede hacer. Cuando el perro tiene juguetes apropiados, una rutina más ordenada, actividad suficiente y límites consistentes, suele ser más fácil que deje de buscar muebles o zapatos para descargar esa conducta.

No siempre se resuelve de un día para otro, pero con observación, paciencia y hábitos más claros, es posible mejorar bastante la convivencia y reducir este tipo de daños en la casa.

Productos relacionados

Tema 92
document.addEventListener('DOMContentLoaded', function() { var relatedLinks = document.querySelectorAll('.js-dynamic-h1'); relatedLinks.forEach(function(link) { var url = link.getAttribute('data-url'); if (url) { var fetchUrl = url + (url.indexOf('?') !== -1 ? '&' : '?') + 'json=true'; fetch(fetchUrl) .then(function(response) { if (!response.ok) throw new Error("HTTP status " + response.status); return response.json(); }) .then(function(data) { if (data && data.PageData && data.PageData.H1) { link.textContent = data.PageData.H1; } }) .catch(function(err) { console.error('Fetch failed for ' + fetchUrl, err); }); } }); });